PARA QUIÉN

Hay muchos tipos de artistas y sabemos por experiencia (pues no es la primera vez que hacemos algo como esto), que la mayoría de las personas al leer sobre un proyecto como éste se entusiasman y encuentran que es la solución a todos sus problemas del universo.

NOT.

De verdad que not.

CASONA HUÉRFANOS, Residencia pasajera para artistas, es un proyecto colectivo y comunitario. Colectivo porque la casona la vamos mejorando entre todos a través del programa de intercambio de trabajo y del pago de renta a través de horas de trabajo. Y comunitario porque vivimos todos juntos. No necesariamente revueltos, pero sí hay realidades que afrontar: compartimos un baño entre muchos, compartimos una cocina entre muchos; y no todo el mundo está adaptado a vivir de esta manera.

Vivir en comunidad requiere por sobre todo SENTIDO COMÚN Y TOLERANCIA.

Tolerancia porque sí: la gente a tu alrededor va a hacer cosas que te van a molestar. No porque sean malas personas sino porque no piensan que esas cosas te molestan. Y sentido común para darse cuenta de que el compartir implica restringirse. Si somos tantas personas viviendo juntas, no puedo encerrarme en el baño 2 horas ni puedo cocinar una cena gigante usando todas las ollas y dejar todo ahí para regresar a lavarlo más tarde... pues los otros también quieren cocinar y comer y merecen que todo esté disponible inmediatamente después de que lo uses.

Para poder subsanar todos estos problemas, apelamos a una estricta organización de muchas cosas; pero hay otras que se escapan a los poderes de la organización y que sólo podrán suavizarse a través del ejercicio de la tolerancia y el sentido común.

Este proyecto convoca a personas que entiendan el sentido de lo colectivo y lo comunitario. Y que sean tolerantes a la existencia de los otros alrededor. Personas que gustan de compartir y que son generosas. Que disfrutan la idea de una despensa compartida para que todos puedan abastecerse y que son capaces de permitir que los otros se expresen en maneras que no les son familiares, sin desarrollar el deseo de matarlos secretamente.

Al mismo tiempo es para personas que comprenden los límites de los espacios. Tanto físicos como invisibles. Que saben restringirse para que todos podamos acceder; que saben respetar el trabajo de los otros y que no condenan los momentos personales de aislamiento y soledad que los artistas precisan.

Es MUY PERO MUY MUY MUY IMPORTANTE dejar en claro de manera taxativa que CASONA HUÉRFANOS no es un espacio para fiestas. Nuevamente: en honor a los vecinos a quienes viven procesos diferentes, tenemos que cuidar los niveles de ruido. Compartir y pasarla bien siempre es bienvenido, pero en el momento en que sobrepasamos el espacio de los otros; adiós tía Paty, adiós tía Lela... cruzamos un límite que es súper crucial dentro de la convivencia que queremos impulsar.

Para más detalles sobre lo que implica el proceso de habitabilidad de CASONA HUÉRFANOS, revisa las reglas de la casa.

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